Las nuevas tecnologías en las explotaciones agrarias, ¿segunda revolución verde? 2ª parte

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En el mundo de la agricultura de regadío tenemos ejemplos  de aplicación de las nuevas tecnologías en la agricultura.

Sin ir más lejos, en la provincia de Huesca,  en la Comunidad de Regantes San Pedro de Castelflorite, nos encontramos con algunos ejemplos de cómo han evolucionado en su gestión.  Entre su personal de mantenimiento cuentan con un Ingeniero Informático, lo que indica ya la sofisticación que pueden tener en sus sistemas de telecontrol del riego. Aún van más lejos y cada agricultor puede consultar el consumo instantáneo de su hidrante en parcela tanto en su Smartphone como en la aplicación de escritorio para su PC.  Cualquier anomalía puede ser detectada sin necesidad de estar presente en el campo. También tienen instaladas varias estaciones meteorológicas conectadas a internet de manera que podrían parar sus sistemas de riego a presión desde su teléfono móvil en caso de que la velocidad del viento fuera demasiado alta y se perdiera uniformidad en el riego. Con todo lo anterior se ha conseguido por un lado mejorar la vida del agricultor y, por otro lado, un ahorro de agua.

Desde luego que no es la única Comunidad de regantes que usa internet para la gestión del agua pero es un buen ejemplo y creo que de la misma manera evolucionarán otro tipo de explotaciones agrarias profesionalizadas que dispondrán o contratarán expertos en nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura.

Aunque estas tecnologías hace tiempo que existen sabemos que por diferentes motivos, no se estaban utilizando. La media de edad de los agricultores les apartaba del uso de las nuevas tecnologías en la agricultura y la misma tecnología no estaba suficiente madura.

De todas maneras la aplicación  de las nuevas tecnologías  en  la agricultura es cuestión de tiempo y que se apliquen antes o después dependerá de algunos escollos a superar:

En primer lugar, el precio de adquisición de equipos y también de los servicios asociados puede ser un freno al crecimiento de este mercado. Ahora bien, como estamos acostumbrados a ver, los precios de los equipos  tecnológicos  tienden a la baja y en este aspecto podemos confiar que año tras año serán más asequibles.

Por ejemplo se puede abaratar si los fabricantes se centran en las necesidades de los agricultores de manera que no se vieran obligados a comprar una tecnología puntera cuando pueden necesitar soluciones más sencillas.

En segundo lugar, y volviendo al ejemplo que he escrito más arriba sobre los sistemas de telecontrol para redes colectivas de riego,  éstos han sido la mayor parte de las veces un problema para las comunidades de regantes.

En muchos casos han pasado quince años desde que se empezaran a instalar de forma más o menos generalizada hasta que se apreciara su parte positiva. ¿Cuál ha sido la causa que ha retrasado su aceptación? Falta de mentalidad abierta (o miedo) ante sistemas tecnológicamente modernos, falta de mantenimiento por parte de las Comunidades de Regantes en algunos casos y la lenta respuesta por los proveedores en otros casos.

Y, por último, en la última Feria de San Miguel de Lleida asistí a varias charlas. Unas sobre la utilización de drones en la agricultura y otras sobre las últimas tendencias en el regadío. Pues bien, cual fue mi sorpresa al escuchar, después de día y medio de charlas, que según un estudio del IRTA en Cataluña, los regantes tienden a aplicar un 30 % más de agua sobre las recomendaciones de la Oficina del regante. Este estudio no representa al 100 % de los regantes en Cataluña pero nos da una idea de la separación entre el mundo del agricultor de a pie y de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

Independientemente de que sea un 30 %, podemos tener un porcentaje de ahorro en el uso de agua (y energía si el agua necesita ser bombeada). Y tenemos los datos a nuestra disposición para aplicar el volumen correcto. ¿Pero les llegan a los regantes? ¿Podemos comprobar si el agua se está usando de forma eficiente?

Desde luego que podemos y las Comunidad de Regantes deberían,  por lo menos a título informativo, empezar a contrastar si el agua aplicada se corresponde con las recomendaciones.  Muchas ya disponen de tecnología para hacerlo.

Es necesario recordar que la Oficina del Regante recoge sus datos de una serie de estaciones meteorológicas (la red SIAR) distribuidas por la Comunidad Autónoma y están a disposición de los usuarios en su página web. Son los datos más precisos que se disponen en la actualidad.

El boom de las nuevas tecnologías en la agricultura. El uso de los drones en agricultura.

Como decía más arriba en la última Feria de San Miguel asistí a unas charlas sobre la utilización de drones en la agricultura. Los mismos días se celebraba expodrónica en Zaragoza y unos días después se celebraron otras charlas en el CENTER en Madrid sobre el mismo tema. Mucha tecnología y muchas empresas explicando las posibilidades de los drones pero ninguna concretó resultados económicamente viables.

La utilización de la teledetección para realizar manejo diferenciado en las parcelas y  para la gestión del riego está viviendo un boom con el nacimiento de empresas que ofrecen servicios relacionados con los drones en la agricultura. Puede que esta explosión de oferta lleve asociada cierto ajuste en los precios y haga esta tecnología más accesible a explotaciones de un tamaño medio.

Sin embargo hay ciertos aspectos que pueden retrasar la aplicación de las nuevas tecnologías en la agricultura como precios del petróleo a la baja y, como consecuencia, mayores márgenes para los agricultores (haciendo lo mismo) que  conllevan una despreocupación por buscar mayor eficiencia.

Como resumen, disponemos de la mejor tecnología para captar información del estado de agua en el suelo, estado vegetativo e hídrico de las plantas y otras variables, a partir de drones, satélites u otros equipos. El reto es poder entregar al agricultor la interpretación de esa información de manera que le sea útil, a un precio razonable, en el momento adecuado y de manera que la pueda aprovechar con sus equipos. 

 

Las nuevas tecnologías en las explotaciones agrarias, ¿segunda revolución verde? 1ª parte

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Es difícil de imaginar un sector productivo donde las tecnologías no hayan hecho su aparición y aportado beneficios y el  agrario no está siendo una excepción aunque todavía queda camino por delante.

Podemos ir borrando el estereotipo de agricultor con poca preparación y poco profesional. Ya en este momento los agricultores se han transformado en empresarios y usarán todas las oportunidades que tengan a su alcance para rentabilizar sus explotaciones, incluidas las nuevas tecnologías. Eso sí, cuando estén maduras y su precio sea competitivo además de compensar con los beneficios económicos que aporte.

En este inicio de siglo XXI los ejemplos de modernización entre los agricultores cada vez son más y una nueva generación está ya al frente de explotaciones. Esta generación ya utiliza las nuevas tecnologías. Internet y los teléfonos inteligentes les están proporcionando información muy útil para su gestión. La pregunta es si esta segunda revolución verde,  como la denominan algunos, profundizará a corto plazo.

Las ventajas sobre el uso de las nuevas tecnologías son evidentes y se pueden enumerar unas cuantas posibilidades que ya están al alcance de la mano de empresas o agricultores:

  • El GPS en los tractores es una herramienta que estamos acostumbrados a ver.  La aplicación del GPS conjuntamente con imágenes obtenidas por medio de la teledetección (satelital, avioneta o drones) está bastante extendida en otros países.
  • En Francia más de 14.000 agricultores (alrededor de 620.000 ha.) utilizan la teledetección por medio de la compañía Farmstar y la gestión diferencial intraparcelaria (incluyendo también los estudios de suelos) se llevan a cabo en torno a 200.000 explotaciones. El objetivo es modular el aporte de inputs en función de la heterogeneidad de la parcela (ya se trate del suelo o la planta). El nivel de sofisticación es variable, en general bastante elevado siendo necesario un ordenador de abordo o una tablet. Estos equipos son capaces de georeferenciar la máquina y cargar los mapas con la información referente al estado del cultivo y las recomendaciones de dosis a aplicar.

En otro post “Teledetección en la agricultura: una opción inteligente para el seguimiento de los cultivos.” comenté algunos de los aspectos de la teledetección que pueden ser beneficiosos para la gestión agronómica, especialmente para el seguimiento de superficies en regadío o incluso para determinar las necesidades hídricas de los cultivos con Kc reales y no estimadas. Pero la teledetección se puede usar también de manera más sencilla, sin satélites ni drones.

Existen ya en el mercado aplicaciones en las que se puede aprovechar también la teledetección a  partir de la radiación captada por una cámara situada en la parte posterior del equipo de tratamiento del tractor. Este equipo identifica la presencia o no de malas hierbas evitando gastar herbicida  donde no es necesario. Estos sensores facilitan información en el mismo momento del tratamiento y no dependen de la climatología.

En los siguientes links podéis ver cómo funcionan:

Detector de malas hierbas selectivo

Weed it

Recordemos que, por un lado, la captación de imágenes por los satélites depende de la ausencia de nubes y, por otro lado, el viento puede limitar también el uso de los drones.   En este sentido, la aplicación de dosis variables mediantes sensores “in situ” puede simplificar mucho la tecnología y el presupuesto de los equipos.

El agricultor va a poder disponer de mucha información y herramientas para tomar decisiones para la gestión de sus explotaciones: estaciones meteorológicas, sondas de humedad, imágenes vía satélite o dron,… y, sin embargo, quedan algunos aspectos por resolver.

  • Actualmente mucha de esa información sólo se puede utilizar en unos pocos tractores equipados con hardware que interprete y que a la vez sea capaz de comandar los equipos de pulverización o abonado en dosis variable.
  • El precio de la información adquirida mediante las nuevas tecnologías puede que no aporte un valor añadido suficiente para que el agricultor se decida a utilizarlo.
  • El agricultor también necesita de un asesoramiento técnico formado que obtenga la información, se preocupe que la tecnología funcione, proporcionarle la información en el momento adecuado e interpretarla conjuntamente.

Estos aspectos son las que pueden frenar esta segunda revolución verde, más tecnológica que la primera y orientada al consumo más razonable de productos químicos.

Análisis de suelos agrícolas (o como no empezar la casa por el tejado)

Ground textures

Estamos en el siglo de las nuevas tecnologías, de lo smart, multiplataformas, nubes de almacenamiento de información, big data y nos encontramos con otras muchas posibilidades e innovaciones casi a diario. Las posibilidades parecen infinitas para conseguir mejorar los resultados de nuestros negocios. Sin embargo, y nunca mejor dicho, tenemos que estar con los pies en el suelo y no dejarnos llevar por todas estas nuevas tecnologías sin tener claros nuestros objetivos.

Digo lo de tenemos que estar con los pies en el suelo porque en unas recientes charlas sobre agricultura de precisión, en la Escuela de Agrónomos de Huesca, en el coloquio final se planteó que la utilización de las nuevas tecnologías en la agricultura está muy bien pero tiene que ir acompañada de otra información más básica, como por ejemplo los análisis de suelos. E incluso que deberíamos empezar por el principio y conocer antes el medio físico donde cultivamos que meternos con nuevas tecnologías cuya información difícilmente la podremos interpretar sin otro tipo de datos, como los análisis de suelos.

Para nuestro proyecto de “MANEJO EFICIENTE DEL RIEGO MEDIANTE LA MONITORIZACIÓN CON SONDAS DE HUMEDAD Y TELEDETECCIÓN” se va a realizar un estudio previo de los suelos de las Comunidades de Regantes. La gestión del agua de riego tendrá en cuenta las denominadas unidades agronómicas de gestión, es decir, las zonas con unas características de los suelos y cultivos similares. Una vez identificadas por los técnicos de la Comunidades estas unidades de gestión agronómicas se tomarán muestras de suelos para identificar la textura y el contenido en macronutrientes. Las sondas de humedad se instalarán en parcelas “piloto” que representen dentro de lo posible las unidades de gestión.

Los análisis de suelos se realizarán en el Centro Tecnológico Agropecuario de las Cinco Villas y se seguirá una sencilla guía para la toma de muestras elaborada por el centro:

 

Una vez conocida la textura de los suelos pasaremos a determinar las características hidráulicas del mismo, Capacidad de campo, Punto de Marchitez Permanente y el Punto de recarga, que nos servirán para tomar decisiones para lograr nuestro objetivo: el manejo eficiente del riego.

 

Teledetección en la agricultura: una opción inteligente para el seguimiento de los cultivos.

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La aplicación de nuevas tecnologías como la interpretación de las imágenes vía satélite o la teledetección se utiliza desde hace años para la gestión del agua en la agricultura. La teledetección se refiere a la adquisición de radiación electromagnética a distancia a través de sensores localizados en plataformas móviles, sin que exista contacto material con el objeto observado, y la trasformación de los datos obtenidos mediante técnicas de interpretación y reconocimiento de superficies (Sobrino 2000).

De todas maneras con el término de teledetección suele hacerse muchas veces referencia a la teledetección espacial, es decir, a la captura de información desde plataformas espaciales.  Sin embargo hay otros medios para captar imágenes como los drones u otros dispositivos móviles que se transportan por personal tanto a pie como en vehículos como quads.

Destacaría dos usos principales de la teledetección en relación a la gestión del agua en la agricultura.

En primer lugar para conocer y/o controlar la superficie regada: tenemos el ejemplo en Aragón del CITA que ha desarrollado metodologías para identificar y hacer seguimiento de zonas regables. La teledetección permite obtener desde las imágenes de satélite un mapa temático digital que describe la distribución espacial de las diferentes cubiertas y/o usos del suelo presentes en un área determinada.

Un primer ejemplo de este uso es el convenio que firmaron La Comunidad General de Regantes del Canal de Aragón y Cataluña y el CITA para realizar trabajos de teledetección de cultivos a nivel de gran zona regable. Los objetivos que se pretenden (según aparece en la presentación del trabajo):

* Conocer, a tiempo real (fin de cada mes) el tipo de cultivos y su distribución y el Mapa de cultivos

* Conocer el grado de desarrollo de dichos cultivos.

* Una vez que se dispone de dicha información se pueden establecer relaciones entre tipo de cultivos, desarrollo de los mismos y demandas previsibles de agua.

Un segundo ejemplo es el caso del acuífero Mancha Oriental.  Un acuerdo entre administraciones y regantes en el que participaron la Confederación Hidrográfica del Jucar, el gobierno regional de Castilla La Mancha y la Junta Central de regantes de la Mancha Oriental y la Universidad de Castilla la Mancha posibilitó el desarrollo de un modelo  de seguimiento mediante teledetección del acuífero mancha oriental que ha permitido la regularización de los regadíos y el control de las superficies en regadío. En este caso, la teledetección, integrada en un Sistema de Información Geográfico, junto con la información catastral de la propiedad rústica digitalizada se confirmó como  una herramienta adecuada para el seguimiento continuo de la evolución de las superficies de regadío…….

Estos dos ejemplos muestran como la teledetección en la agricultura puede ser utilizada como método de control y seguimiento del correcto uso del suelo y del agua.

Pero no sólo se utiliza para controlar, la teledetección en agricultura se utiliza también para mejorar la gestión del riego (se puede determinar  la Kc en tiempo real),  y en general para agilizar la toma de decisiones, optimizar  la eficiencia en la utilización de insumos (control de malas hierbas), reducción de los impactos ambientales y mejorar en la conservación de los recursos naturales.

En Francia FARMSTAR ofrece el servicio de seguimiento del  crecimiento del cultivo, detección de malas hierbas, insectos y enfermedades, lo que ayuda a prever rendimientos y calidades de cosecha. Permite ajustar dosis de nitrógeno, tratamientos, riegos,…

El servicio de asesoramiento de riegos asistido por satélite estima desde las imágenes el coeficiente de cultivo Kc, basándose en la diferente evolución temporal de los cultivos descrita mediante un índice, NDVI, que mide la cobertura vegetal verde y su posterior correlación con el coeficiente Kc de manera que permita obtener las necesidades de agua de cada cultivo.

De esta manera se obtienen unas necesidades ajustadas a la realidad de cada cultivo si se dispone también de medidas de la Evaporación Potencial de Referencia (ETo) en la zona de cálculo.

Normalmente se facilita el acceso a dicha información gracias a la tecnología web-sig. Se combinan tecnologías de observación de la tierra mediante satélites y los SIG embebidos en la web. De esta manera se facilita la toma de decisiones en las diferentes escalas y ámbitos donde es necesaria la gestión del agua en la agricultura de regadío. El usuario o gestor puede acceder a toda la información mediante un teléfono inteligente a través de aplicaciones específicas.

Para ello se usan satélites de media y alta resolución: Landsat (gratuito, 30 m.), Quikbird (2,8 m.) e información a pie de parcela de teledetección (espectroradiómetro: reflectividad  y Greenseeker: NDVI o índice de vegetación).

El coste de instalación de estas nuevas tecnologías es mínimo si se compara con los costes de producción, costes de agua o energéticos.

Agricultura de precisión mediante la utilización de sondas de humedad

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La agricultura de precisión es ya una realidad  presente en muchas explotaciones. La utilización de nuevas tecnologías en tractores equipados con GPS para optimizar la cantidad de insumos, semilla, fertilizantes y fitosanitarios, en cultivos extensivos es un ejemplo.

Sin embargo hay otras técnicas y herramientas que, unidas a la expansión de la utilización de teléfonos móviles por los agricultores, pueden ayudar a conseguir explotaciones más eficientes. La utilización de las nuevas tecnologías está favoreciendo la utilización de estos instrumentos de manera que el agricultor y/o gestor puede disponer de información de precisión en tiempo real, tanto en su ordenador como en su teléfono inteligente.

Un ejemplo son las sondas de humedad. La utilización de las sondas de humedad  para controlar la cantidad de agua (contenido volumétrico: m3 de agua/m3 de suelo) o tensiómetros  resulta interesante para mejorar la gestión del riego, ahorrar energía  y también para evitar pérdidas por percolación de fertilizantes.

Los sensores FDR o capacitivos, los más extendidos comercialmente entre las sondas de humedad, miden la permitividad eléctrica del suelo y mediante una correlación nos proporcionan la humedad del suelo, la fracción de volumen de cualquier componente está relacionada con la permitividad total. El aire tiene una permitividad de 1 y el agua de 80.

Con las sondas vamos a obtener los datos de humedad del suelo, capacidad de campo (CC), punto de marchitez permanente (PMP) y punto de recarga (que lo vamos a fijar nosotros) de manera que nunca se alcance el PMP. El dato de CC nos informará del momento a partir del cual el suelo ya no retendrá mas agua y por tanto nuestro riego se debe detener.

La cantidad de agua disponible en el suelo (CRAD) es la diferencia entre CC y PMP y se corresponde con la cantidad de agua que es aprovechable por la planta.

Es muy importante la correcta colocación de las sondas. La profundidad en función del tipo de suelo, evitar cámaras de aire y presencia de piedras alrededor de la sonda. El suelo alrededor de la sonda va a representar al resto de la parcela. Así pues es muy importante la superficie a la cual asignamos una sonda pues el perfil del suelo debe ser homogéneo en esa superficie para que las lecturas nos aporten valores reales. También debe tenerse en cuenta la eficiencia del sistema de riego y las eventuales posibles variaciones de caudal entre sectores de riego.

Las sondas normalmente se instalan a tres profundidades diferentes. La primera sonda se puede colocar en la parte superficial del perfil (10-15 cm.) así detectamos también fenómenos de evaporación, la segunda en la parte más activa de de absorción por las raíces y la última fuera ya de la zona de absorción, para detectar pérdidas por percolación.

Las nuevas  tecnologías permiten la lectura a distancia de las sondas. Si bien los datos los podemos descargar de forma manual o remota, normalmente por GPRS.

El datalogger que nos almacena los datos puede funcionar con baterías o placas solares. La toma de datos en continuo es recomendada por sus ventajas frente a la toma de datos puntual.

También se recomienda conectar el contador al logger para analizar la eficiencia del riego y también se necesitará conocer la pluviometría.

El servicio que se ofrece asociado a las sondas de humedad comprende:

  • Instalación equipos asegurando el correcto funcionamiento y fiabilidad de las lecturas.
  • Diagnóstico: validación de los datos y entrega de forma periódica de gráficas y tablas fácilmente interpretables con el diagnóstico de la humedad del suelo y recomendaciones de riego.
  • Mantenimiento: se llevarán a cabo las tareas de mantenimiento preventivo y correctivo necesarias para garantizar la durabilidad y el correcto funcionamiento de los equipos.

Nueva agricultura inteligente de regadío. Programa de Desarrollo Rural 2.014-2.020

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La aparición de las nuevas tecnologías nos está abriendo muchas posibilidades  para llevar a cabo una gestión muy eficiente de nuestros campos de cultivo. Hablamos con familiaridad de GPS, teléfonos inteligentes, tablets, internet y cada vez con más frecuencia de sondas de humedad, teledetección. Incluso hablamos de la “nube” y no estamos hablando de que vaya a llover, no. Estamos pensando en la información  disponible desde cualquier dispositivo conectado a internet. Ya disponemos de una  tremenda cantidad de herramientas que poco a poco los agricultores y gestores de las explotaciones usarán de manera habitual  aunque en este momento no están todavía mínimamente extendidas.

El nuevo Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2.014-2.020 hace especial hincapié en relación a la gestión eficiente de los recursos agua, ahorro energético y fertilizantes. La medida 16 del PDR busca las sinergias entre diferentes actores vinculados al sector agrario para promover la transferencia y la innovación  en las explotaciones agrarias.

En relación al agua, los proyectos innovadores irán destinados a la mejora de su gestión tanto desde el punto de vista cuantitativo y/ o cualitativo, como institucional (que establezca condiciones que favorezca el uso y reparto eficiente de los recursos). En el caso de la energía, los proyectos innovadores tendrán como objetivos la reducción del coste energético y la utilización de fuentes de energía renovable y en el caso de los fertilizantes, los proyectos irán encaminados a la reducción tanto de la contaminación difusa.

La gestión sostenible e inteligente de las explotaciones agrarias, con un ahorro en inputs como el agua, fertilizantes, herbicidas y energía  va de la mano a que va a ser necesario  adaptarse en nuestro sector agrario a esta nueva forma de trabajar, como ya lo están realizando tantas empresas en otros ámbitos (automóviles conectados a internet con cada vez más prestaciones, compra de billetes online, banca online,…) Estamos rodeados de ejemplos y no vamos a ser una excepción.

Por supuesto también hay ejemplos en el sector agrario: en muchos casos los agricultores ya están habituados a utilizar el GPS para la realización de labores de cultivo. En otros casos somos conscientes que las imágenes vía satélite  pueden ser utilizadas para verificar los cultivos de las parcelas (y también para facilitarnos información reciente y detallada del estado de salud y necesidades de riego de los cultivos).

De cualquier manera, la apuesta por la transferencia e innovación desde el PDR me parece una gran posibilidad que podemos aprovechar entre todos para dar esos primeros pasos hacia una agricultura moderna e inteligente.

Imagen de cabecera: captura de pantalla desde el sitio de http://www.fieldclimate.com/

Proyectos de cooperación. Fomentar la innovación en el sector del regadío. Sensores de humedad y teledetección

imagen-sondas-3Buenas noticias ! Así empezaba el correo electrónico que me enviaba Raúl de Marcosa Riegos para informarme que el proyecto de Cooperación presentado al Gobierno de Aragón el  pasado mes de julio había sido aprobado.

Y efectivamente se trata de buenas noticias para nosotros Marcosa Riegos como coordinador del Proyecto y Agricultura Técnica y Desarrollo Rural S.L.como socio tecnológico. Y por supuesto para los beneficiarios: la Comunidad General de Regantes de Bardenas y la Comunidad de Regantes APAC de Mequinenza. También van a colaborar con su conocimiento y experiencia el  Instituto Geológico y Minero de España y el Centro Tecnológico Agropecuario Cinco Villas.

El objetivo principal del Proyecto es alcanzar una gestión eficiente del agua de riego para:

• Optimizar el consumo de agua, energía y fertilizantes.
• Reducción de problemas derivados de exceso y/o falta de agua.
• Mejor regulación del crecimiento vegetativo del cultivo.
• Maximización de los márgenes de los cultivos.
• Minimizar la contaminación difusa por lavado de nutrientes.

La innovación potencial del Proyecto se enfoca en la monitorización del suelo y planta mediante sensores para mejorar la gestión del regadío de manera que se generen sistemas agrícolas más eficientes y medioambientalmente sostenibles.

De todos los parámetros monitorizables mediante sensores, uno de los que proporcionan más información y que al mismo tiempo cuenta con tecnología asequible y fiable para la obtención de datos, es la humedad del suelo. Es decir,monitorizar las reservas de agua que hay en cada momento dentro de la zona radicular y el ritmo de absorción de agua por parte del cultivo.

La utilización de las sondas de humedad para controlar la cantidad de agua (contenido volumétrico: m3 de agua/m3 de suelo) o tensiómetros resulta interesante para mejorar la gestión del riego, ahorrar energía y también para evitar pérdidas por percolación de fertilizantes puesto que nos permiten conocer la siguiente información:

• Fecha de inicio y final de los riegos.
• Ritmo y profundidad de absorción de agua por la planta.
• Situaciones de estrés hídrico.
• Balance de agua en el suelo.
• Movimiento del agua en el perfil.
• Problemas de infiltración, capa freática y escorrentía;

Previamente a la colocación de las sondas se realizará un análisis de suelos (textura y macronutrientes) así como unas recomendaciones de abonado por parte del Centro Tecnológico Cinco Villas. Los resultados de los análisis ayudarán a la correcta colocación de las sondas, puesto que la profundidad de colocación es función del tipo de suelo. Además es muy importante la superficie a la cual asignamos una sonda pues el perfil del suelo debe ser homogéneo en esa superficie para que las lecturas nos aporten valores reales. También debe tenerse en cuenta la eficiencia del sistema de riego y las eventuales posibles variaciones de caudal entre sectores de riego.

Estos análisis se repetirán previamente a la segunda campaña de riego.

Inicialmente se prevé instalar las sondas a dos profundidades diferentes. La primera sonda se puede colocar en la parte más activa de de absorción por las raíces y la segunda fuera ya de la zona de absorción, para detectar pérdidas por percolación.

En la Comunidad General de Regantes de Bardenas se instalarán 15 sensores de humedad y en la Comunidad de Regantes de Mequinenza 11. Para poder alcanzar el mayor número posible de escenarios (tipo de suelos, sistema de riego, cultivos) los sensores serán trasladados al final de cada campaña de riego y se volverán a instalar en los puntos que los beneficiarios identifiquen como más representativos.

La instalación de las sondas, configuración de datalogger y calibración se llevará a cabo por parte de Marcosa Riegos, que cuenta con más de siete años de experiencia en la instalación y asesoría de estos instrumentos. También el personal de mantenimiento de las Comunidades de Regantes será formado y participará en las labores de instalación.

La generalización entre las Comunidades de Regantes de la utilización del telecontrol en la red de riego permite disponer en tiempo real de información de los volúmenes de agua aportados y la red de estaciones SIAR facilita por otro lado los datos de precipitación. De esta manera vamos a disponer de parámetros que ayudarán en la toma de decisiones para lagestión del riego de forma eficiente, en la frecuencia y duración óptimas.

El sistema de monitorización responderá a tres niveles de objetivos:

• SENSOR: aportará datos precisos y representativos para un tipo de suelo determinado.

• SISTEMA: (entendido como el conjunto formado por las sondas de humedad, dataloggers, sensores auxiliares, sistemas de transmisión de datos y software) Permitirá recoger, grabar, enviar y representar los datos proporcionados por las sondas.

• ASESORÍA TÉCNICA: El servicio que se ofrece asociado a las sondas de humedad comprenderá:

Instalación equipos asegurando el correcto funcionamiento y fiabilidad de las lecturas.

Diagnóstico: validación de los datos y entrega de forma periódica de gráficas y tablas fácilmente interpretables con el diagnóstico de la humedad del suelo y recomendaciones de riego.

Mantenimiento: se llevarán a cabo las tareas de mantenimiento preventivo y correctivo necesarias para garantizar la durabilidad y el correcto funcionamiento de los equipos.

Constantemente se realizará una supervisión por parte del servicio de guardería de la Comunidad de Regantes y la empresa de ingeniería Agricultura Técnica y Desarrollo Rural S.L. para confirmar que los sensores y el sistema estén funcionando correctamente. Esta supervisión se realizará con el seguimiento continuado de visitas al campo (por parte del Servicio de guardería propio de la comunidad de regantes) y también con continuas conexiones al servidor que administre los datos de las sondas desde donde se podrá seguir online la humedad del suelo, el estado de carga de las baterías y panel solar.

Paralelamente se llevará a cabo una monitorización del estado vegetativo de las plantas mediante teledetección.

El NDVI es un parámetro que se obtiene de forma robusta, simple y directa desde las imágenes multiespectrales mediante una combinación algebraica de las reflectividades en el rojo e infrarrojo cercano. El NDVI, sobre el que se cuenta con gran experiencia en teledetección, mide el tamaño fotosintético relativo de la cubierta, y recoge cómo la cubierta vegetal absorbe la radiación solar fotosintéticamente activa.

El objetivo de esta parte del Proyecto es identificar si la determinación de la Kc/Kcb por teledetección de superficies concretas de las parcelas permite ser más eficientes con las dosis de riego aplicadas.

En el Proyecto se van a monitorizar ocho parcelas (cuatro de cada Comunidad de Regantes) para obtener las necesidades de riego calculadas mediante el índice NDVI. El encargado de realizar este trabajo será la empresa de ingeniería Agricultura Técnica y Desarrollo Rural S.L.