Video: Riego eficiente con sondas de humedad y teledeteccion. Primeras conclusiones.

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Las nuevas tecnologías en las explotaciones agrarias, ¿segunda revolución verde? 1ª parte

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Es difícil de imaginar un sector productivo donde las tecnologías no hayan hecho su aparición y aportado beneficios y el  agrario no está siendo una excepción aunque todavía queda camino por delante.

Podemos ir borrando el estereotipo de agricultor con poca preparación y poco profesional. Ya en este momento los agricultores se han transformado en empresarios y usarán todas las oportunidades que tengan a su alcance para rentabilizar sus explotaciones, incluidas las nuevas tecnologías. Eso sí, cuando estén maduras y su precio sea competitivo además de compensar con los beneficios económicos que aporte.

En este inicio de siglo XXI los ejemplos de modernización entre los agricultores cada vez son más y una nueva generación está ya al frente de explotaciones. Esta generación ya utiliza las nuevas tecnologías. Internet y los teléfonos inteligentes les están proporcionando información muy útil para su gestión. La pregunta es si esta segunda revolución verde,  como la denominan algunos, profundizará a corto plazo.

Las ventajas sobre el uso de las nuevas tecnologías son evidentes y se pueden enumerar unas cuantas posibilidades que ya están al alcance de la mano de empresas o agricultores:

  • El GPS en los tractores es una herramienta que estamos acostumbrados a ver.  La aplicación del GPS conjuntamente con imágenes obtenidas por medio de la teledetección (satelital, avioneta o drones) está bastante extendida en otros países.
  • En Francia más de 14.000 agricultores (alrededor de 620.000 ha.) utilizan la teledetección por medio de la compañía Farmstar y la gestión diferencial intraparcelaria (incluyendo también los estudios de suelos) se llevan a cabo en torno a 200.000 explotaciones. El objetivo es modular el aporte de inputs en función de la heterogeneidad de la parcela (ya se trate del suelo o la planta). El nivel de sofisticación es variable, en general bastante elevado siendo necesario un ordenador de abordo o una tablet. Estos equipos son capaces de georeferenciar la máquina y cargar los mapas con la información referente al estado del cultivo y las recomendaciones de dosis a aplicar.

En otro post “Teledetección en la agricultura: una opción inteligente para el seguimiento de los cultivos.” comenté algunos de los aspectos de la teledetección que pueden ser beneficiosos para la gestión agronómica, especialmente para el seguimiento de superficies en regadío o incluso para determinar las necesidades hídricas de los cultivos con Kc reales y no estimadas. Pero la teledetección se puede usar también de manera más sencilla, sin satélites ni drones.

Existen ya en el mercado aplicaciones en las que se puede aprovechar también la teledetección a  partir de la radiación captada por una cámara situada en la parte posterior del equipo de tratamiento del tractor. Este equipo identifica la presencia o no de malas hierbas evitando gastar herbicida  donde no es necesario. Estos sensores facilitan información en el mismo momento del tratamiento y no dependen de la climatología.

En los siguientes links podéis ver cómo funcionan:

Detector de malas hierbas selectivo

Weed it

Recordemos que, por un lado, la captación de imágenes por los satélites depende de la ausencia de nubes y, por otro lado, el viento puede limitar también el uso de los drones.   En este sentido, la aplicación de dosis variables mediantes sensores “in situ” puede simplificar mucho la tecnología y el presupuesto de los equipos.

El agricultor va a poder disponer de mucha información y herramientas para tomar decisiones para la gestión de sus explotaciones: estaciones meteorológicas, sondas de humedad, imágenes vía satélite o dron,… y, sin embargo, quedan algunos aspectos por resolver.

  • Actualmente mucha de esa información sólo se puede utilizar en unos pocos tractores equipados con hardware que interprete y que a la vez sea capaz de comandar los equipos de pulverización o abonado en dosis variable.
  • El precio de la información adquirida mediante las nuevas tecnologías puede que no aporte un valor añadido suficiente para que el agricultor se decida a utilizarlo.
  • El agricultor también necesita de un asesoramiento técnico formado que obtenga la información, se preocupe que la tecnología funcione, proporcionarle la información en el momento adecuado e interpretarla conjuntamente.

Estos aspectos son las que pueden frenar esta segunda revolución verde, más tecnológica que la primera y orientada al consumo más razonable de productos químicos.

Agricultura de precisión mediante la utilización de sondas de humedad

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La agricultura de precisión es ya una realidad  presente en muchas explotaciones. La utilización de nuevas tecnologías en tractores equipados con GPS para optimizar la cantidad de insumos, semilla, fertilizantes y fitosanitarios, en cultivos extensivos es un ejemplo.

Sin embargo hay otras técnicas y herramientas que, unidas a la expansión de la utilización de teléfonos móviles por los agricultores, pueden ayudar a conseguir explotaciones más eficientes. La utilización de las nuevas tecnologías está favoreciendo la utilización de estos instrumentos de manera que el agricultor y/o gestor puede disponer de información de precisión en tiempo real, tanto en su ordenador como en su teléfono inteligente.

Un ejemplo son las sondas de humedad. La utilización de las sondas de humedad  para controlar la cantidad de agua (contenido volumétrico: m3 de agua/m3 de suelo) o tensiómetros  resulta interesante para mejorar la gestión del riego, ahorrar energía  y también para evitar pérdidas por percolación de fertilizantes.

Los sensores FDR o capacitivos, los más extendidos comercialmente entre las sondas de humedad, miden la permitividad eléctrica del suelo y mediante una correlación nos proporcionan la humedad del suelo, la fracción de volumen de cualquier componente está relacionada con la permitividad total. El aire tiene una permitividad de 1 y el agua de 80.

Con las sondas vamos a obtener los datos de humedad del suelo, capacidad de campo (CC), punto de marchitez permanente (PMP) y punto de recarga (que lo vamos a fijar nosotros) de manera que nunca se alcance el PMP. El dato de CC nos informará del momento a partir del cual el suelo ya no retendrá mas agua y por tanto nuestro riego se debe detener.

La cantidad de agua disponible en el suelo (CRAD) es la diferencia entre CC y PMP y se corresponde con la cantidad de agua que es aprovechable por la planta.

Es muy importante la correcta colocación de las sondas. La profundidad en función del tipo de suelo, evitar cámaras de aire y presencia de piedras alrededor de la sonda. El suelo alrededor de la sonda va a representar al resto de la parcela. Así pues es muy importante la superficie a la cual asignamos una sonda pues el perfil del suelo debe ser homogéneo en esa superficie para que las lecturas nos aporten valores reales. También debe tenerse en cuenta la eficiencia del sistema de riego y las eventuales posibles variaciones de caudal entre sectores de riego.

Las sondas normalmente se instalan a tres profundidades diferentes. La primera sonda se puede colocar en la parte superficial del perfil (10-15 cm.) así detectamos también fenómenos de evaporación, la segunda en la parte más activa de de absorción por las raíces y la última fuera ya de la zona de absorción, para detectar pérdidas por percolación.

Las nuevas  tecnologías permiten la lectura a distancia de las sondas. Si bien los datos los podemos descargar de forma manual o remota, normalmente por GPRS.

El datalogger que nos almacena los datos puede funcionar con baterías o placas solares. La toma de datos en continuo es recomendada por sus ventajas frente a la toma de datos puntual.

También se recomienda conectar el contador al logger para analizar la eficiencia del riego y también se necesitará conocer la pluviometría.

El servicio que se ofrece asociado a las sondas de humedad comprende:

  • Instalación equipos asegurando el correcto funcionamiento y fiabilidad de las lecturas.
  • Diagnóstico: validación de los datos y entrega de forma periódica de gráficas y tablas fácilmente interpretables con el diagnóstico de la humedad del suelo y recomendaciones de riego.
  • Mantenimiento: se llevarán a cabo las tareas de mantenimiento preventivo y correctivo necesarias para garantizar la durabilidad y el correcto funcionamiento de los equipos.

Nueva agricultura inteligente de regadío. Programa de Desarrollo Rural 2.014-2.020

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La aparición de las nuevas tecnologías nos está abriendo muchas posibilidades  para llevar a cabo una gestión muy eficiente de nuestros campos de cultivo. Hablamos con familiaridad de GPS, teléfonos inteligentes, tablets, internet y cada vez con más frecuencia de sondas de humedad, teledetección. Incluso hablamos de la “nube” y no estamos hablando de que vaya a llover, no. Estamos pensando en la información  disponible desde cualquier dispositivo conectado a internet. Ya disponemos de una  tremenda cantidad de herramientas que poco a poco los agricultores y gestores de las explotaciones usarán de manera habitual  aunque en este momento no están todavía mínimamente extendidas.

El nuevo Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2.014-2.020 hace especial hincapié en relación a la gestión eficiente de los recursos agua, ahorro energético y fertilizantes. La medida 16 del PDR busca las sinergias entre diferentes actores vinculados al sector agrario para promover la transferencia y la innovación  en las explotaciones agrarias.

En relación al agua, los proyectos innovadores irán destinados a la mejora de su gestión tanto desde el punto de vista cuantitativo y/ o cualitativo, como institucional (que establezca condiciones que favorezca el uso y reparto eficiente de los recursos). En el caso de la energía, los proyectos innovadores tendrán como objetivos la reducción del coste energético y la utilización de fuentes de energía renovable y en el caso de los fertilizantes, los proyectos irán encaminados a la reducción tanto de la contaminación difusa.

La gestión sostenible e inteligente de las explotaciones agrarias, con un ahorro en inputs como el agua, fertilizantes, herbicidas y energía  va de la mano a que va a ser necesario  adaptarse en nuestro sector agrario a esta nueva forma de trabajar, como ya lo están realizando tantas empresas en otros ámbitos (automóviles conectados a internet con cada vez más prestaciones, compra de billetes online, banca online,…) Estamos rodeados de ejemplos y no vamos a ser una excepción.

Por supuesto también hay ejemplos en el sector agrario: en muchos casos los agricultores ya están habituados a utilizar el GPS para la realización de labores de cultivo. En otros casos somos conscientes que las imágenes vía satélite  pueden ser utilizadas para verificar los cultivos de las parcelas (y también para facilitarnos información reciente y detallada del estado de salud y necesidades de riego de los cultivos).

De cualquier manera, la apuesta por la transferencia e innovación desde el PDR me parece una gran posibilidad que podemos aprovechar entre todos para dar esos primeros pasos hacia una agricultura moderna e inteligente.

Imagen de cabecera: captura de pantalla desde el sitio de http://www.fieldclimate.com/