Como influye la textura en la gestión del agua de riego (2ª parte)

En esta segunda parte vamos a centrarnos en la monitorizacion del riego en suelos arenosos (y más concretamente en el cultivo del maíz).

En la parcela que se observa en la siguiente imagen (Comunidad nº V de Biota en Zaragoza) el resultado de los análisis de suelo indicó que nos encontrábamos en un terreno franco arenoso, además con un elevado contenido en elementos gruesos lo que disminuye la retención del agua.

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A partir de las texturas se obtuvieron los índices CC, PMP y PWP:

eq 6 arenosos

Las consecuencias que tiene para el riego este tipo de suelos arenosos es que la “banda” ideal en la que nos tenemos que mover, entre CC (o FC en inglés) y PR (punto de recarga) es una banda estrecha de apenas 5 puntos porcentuales. Por lo que la gestión del agua de riego se debe hacer de una manera muy continuada para evitar tanto pérdidas por percolación al superar la CC o humedades bajas por debajo del PR.

En el caso de estudio, se trata de una parcela cultivada con maíz, cultivo con elevadas demandas de agua y sensible al déficit hídrico.

eq 6 arenosos

En la gráfica que se muestra más arriba (también la comentamos en el post Sensores de humedad instalados para monitorizar el riego. Gestión del riego en maíz con Pivot.) las elevadas temperaturas en junio y julio llevaron la humedad del suelo a porcentajes límites. Es importante tener en cuenta que  los períodos sensibles de desarrollo de cultivo del maíz, como la floración y el llenado de granos temprano, tienen lugar cuando las plantas están más susceptibles a las situaciones estresantes, por ejemplo, luz, agua o nutrientes insuficientes. Por tanto en este tipo de suelos es muy importante controlar que la humedad no descienda del punto de recarga (PR).

Hay referencias especializadas en la que se menciona que en la fase  que va desde la 7ª hoja hasta la floración, el estrés hídrico va a afectar directamente no solo al crecimiento vegetativo, sino también, de forma muy significativa al número final de hileras de la mazorca, a la longitud de la misma y al número de óvulos (granos) que pueden llegar a ser fecundables. Las pérdidas pueden llegar hasta el 50% por un estrés severo por falta de riego.

El periodo de máxima sensibilidad es el de polinización y fecundación. Si hay una falta acusada de riego, puede llegar a producir hasta un 100% de pérdidas de rendimiento final, ya que el descenso de viabilidad de polen incrementa el número de óvulos no fecundados en la mazorca.

 

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Análisis de suelos agrícolas (o como no empezar la casa por el tejado)

Ground textures

Estamos en el siglo de las nuevas tecnologías, de lo smart, multiplataformas, nubes de almacenamiento de información, big data y nos encontramos con otras muchas posibilidades e innovaciones casi a diario. Las posibilidades parecen infinitas para conseguir mejorar los resultados de nuestros negocios. Sin embargo, y nunca mejor dicho, tenemos que estar con los pies en el suelo y no dejarnos llevar por todas estas nuevas tecnologías sin tener claros nuestros objetivos.

Digo lo de tenemos que estar con los pies en el suelo porque en unas recientes charlas sobre agricultura de precisión, en la Escuela de Agrónomos de Huesca, en el coloquio final se planteó que la utilización de las nuevas tecnologías en la agricultura está muy bien pero tiene que ir acompañada de otra información más básica, como por ejemplo los análisis de suelos. E incluso que deberíamos empezar por el principio y conocer antes el medio físico donde cultivamos que meternos con nuevas tecnologías cuya información difícilmente la podremos interpretar sin otro tipo de datos, como los análisis de suelos.

Para nuestro proyecto de “MANEJO EFICIENTE DEL RIEGO MEDIANTE LA MONITORIZACIÓN CON SONDAS DE HUMEDAD Y TELEDETECCIÓN” se va a realizar un estudio previo de los suelos de las Comunidades de Regantes. La gestión del agua de riego tendrá en cuenta las denominadas unidades agronómicas de gestión, es decir, las zonas con unas características de los suelos y cultivos similares. Una vez identificadas por los técnicos de la Comunidades estas unidades de gestión agronómicas se tomarán muestras de suelos para identificar la textura y el contenido en macronutrientes. Las sondas de humedad se instalarán en parcelas “piloto” que representen dentro de lo posible las unidades de gestión.

Los análisis de suelos se realizarán en el Centro Tecnológico Agropecuario de las Cinco Villas y se seguirá una sencilla guía para la toma de muestras elaborada por el centro:

 

Una vez conocida la textura de los suelos pasaremos a determinar las características hidráulicas del mismo, Capacidad de campo, Punto de Marchitez Permanente y el Punto de recarga, que nos servirán para tomar decisiones para lograr nuestro objetivo: el manejo eficiente del riego.